HISTORIA
LOS INICIOS:
La figura de Parque Nacional
En Argentina, los primeros pasos para la creación de áreas protegidas data del año 1903, cuando el Doctor Francisco P. Moreno efectúa una donación de 7.500 hectáreas de tierras de su propiedad al Estado Nacional. Tal fue el origen del Parque Nacional del Sud, primer parque sudamericano creado en 1922, más tarde denominado como Nahuel Huapi.
La figura de Parque Nacional fue adoptada por Argentina siguiendo el concepto formulado en Norteamérica. Es decir, la política de parques nacionales nació con el objetivo de preservar las bellezas escénicas y paisajísticas. Sin embargo, a lo largo de su historia, ha ido modificando su estructura hasta llegar a cubrir distintos objetivos: ambientales, culturales, científicos, educativos y sociales.
La conservación de las áreas y especies protegidas no debe contemplar sólo los aspectos naturales, sino que debe incluir también los aspectos sociales y técnicos para beneficio de los intereses integrales de un país.
EVOLUCION DE LA POLITICA DE PARQUES NACIONALES DE ARGENTINA
Argentina es el primer país latinoamericano en iniciar el proceso de creación de áreas protegidas. En el año 1922, se crea el primer Parque Nacional denominado “Del Sur”, con una extensión de 785.000 has. En el decreto de creación se estableció la prohibición de la tala de árboles, la matanza de animales silvestres, la alteración de los cursos de agua y todo acto que pudiera afectar a la naturaleza de la región.En 1934, mediante la Ley Nº 12.103, se crean la Dirección de Parques Nacionales y el Parque Nacional Iguazú. En dicha ley se establece que “podrá declararse parques o reservas nacionales aquellas porciones del territorio de la Nación que por su extraordinaria belleza, o en razón de algún interés científico determinado, sean dignas de ser conservadas para uso y goce de la población de la República.” Consecuentemente, fueron los paisajes naturales grandiosos los que motivaron la creación de un conjunto de parques -en 1937- que complementarían a los parques Nahuel Huapi e Iguazú preexistentes: Lanín, Puelo, Los Alerces, Perito Moreno y Los Glaciares.
La política del Organismo estaba orientada a la afirmación de la soberanía territorial, al desarrollo regional de áreas de frontera y periféricas, por medio del impulso de la actividad turística. Por tal motivo, se realizaron fuertes inversiones en estructura vial, de transporte y hotelera en dichas regiones que sólo 50 años antes habían sido dominio indígena. Se crearon villas turísticas como Llao Llao, Catedral, La Angostura, y Traful.
Entre los años 1940-1950, comenzaron a desarrollarse en las áreas protegidas investigaciones naturalistas, cuya prioridad fueron los estudios de la vegetación. De este modo, comienza a apreciarse el valor científico de la conservación de la flora y la fauna. Desde la institución se logra un gran aporte al desarrollo de las Ciencias Naturales del país y surge el criterio de proteger muestras representativas de toda la biogeografía argentina. Se crearon, entonces, nuevos Parques Nacionales seleccionados en función de su riqueza en biodiversidad: Laguna Blanca (1940), El Rey (1948), Río Pilcomayo (1951), y Chaco (1954). También se creó en 1954 el Monumento Natural Bosques Petrificados.
En 1967 se crea la Escuela de Guardaparques “Bernabé Méndez” con sede en la Isla Victoria, Parque Nacional Nahuel Huapi. Esta iniciativa generó la única escuela formal de guardaparques de Latinoamérica.
Durante los años ´60 se crearon los Parques Nacionales Tierra del Fuego (1960) y El Palmar (1966), y la Reserva Natural Formosa (1968). En 1970 se dicta una nueva ley de Parques Nacionales –decreto ley 18.594- que establece por primera vez una diferenciación de categorías entre las áreas protegidas nacionales: Parques Nacionales, Monumentos Naturales, y Reservas Nacionales; con diferentes objetivos y normas de conservación.

En la década del ´70 se crearon los Parques Nacionales Los Arrayanes (1971), Baritú (1974), y Lihué Calel (1977).
Hacia fines de los años setenta, desde la Administración de Parques Nacionales se comenzó a dar un matiz de educación ambiental a la visita pública en las áreas protegidas, desarrollando mecanismos de interpretación de la naturaleza. Si bien la política de Parques Nacionales tenía en aquel momento como objetivo principal la conservación de la diversidad biológica y, como objetivo subsidiario, el uso público de las áreas protegidas; se procuraba orientar dicho uso hacia una mejor apreciación, admiración y compromiso con el patrimonio natural amparado.
En 1980 se sanciona la Ley Nº 22.351 de Parques Nacionales, Monumentos Naturales y Reservas Nacionales; vigente en la actualidad. En esta década se crearon el Parque Nacional Calilegua (1980) y el Monumento Natural Laguna de los Pozuelos (1981).
En 1985, la Administración de Parques Nacionales comienza a desarrollar una estrategia para incentivar la participación de las comunidades locales y los gobiernos provinciales en la planificación del manejo de las áreas protegidas. Comienzan a realizarse planes de ordenamiento y apoyo a las actividades de los pobladores. En 1986 se conforma la “Red Nacional de Cooperación Técnica en Áreas Protegidas”, como instancia federal de coordinación, apoyo técnico y planificación para un sistema nacional de áreas protegidas. Por impulso del Organismo se busca establecer un trabajo coordinado con los sistemas de áreas protegidas provinciales.La creación de los Parques Nacionales Sierras de las Quijadas y Predelta en 1991, Campo de Los Alisos en 1995, Los Cardones y Quebrada del Condorito en 1996, Talampaya en 1997, San Guillermo en 1999, Mburucuyá y Copo en 2000 y los que se encuentran en proceso de ser creados (Monte León), pone en evidencia el consenso de las provincias y del Estado Nacional en materia de conservación y administración de áreas protegidas.Singulares circunstancias posibilitaron desde principios de los años noventa una gran expansión del sistema de parques nacionales. En 1990 por medio de un decreto presidencial se crearon “reservas naturales estrictas”, a partir de tierras del Estado Nacional con utilidad para la conservación. Esta nueva categoría adicionó al mencionado sistema de áreas administradas por la APN a las RNE Otamendi, San Antonio, Colonia Benitez (recientemente declarada como Reserva Natural Educativa) y Leoncito (luego declarado como Parque Nacional).En noviembre de 2001, con el objetivo de desarrollar una planificación estratégica de largo plazo para que las políticas institucionales no estén subordinadas a los cambios de gobierno, se elabora el “Plan de Gestión Institucional para los Parques Nacionales”. El proyecto surgió de una necesidad de fijar pautas, lineamientos y criterios para la gestión coherente del Sistema. Al otorgarle un carácter público al documento, la Administración de Parques Nacionales buscó dar participación y comprometer a la sociedad, a fin de que los ciudadanos puedan democráticamente demandar el cumplimiento de dicho Plan de Gestión a las autoridades de la Institución. En la actualidad, la Administración de Parques Nacionales conserva una superficie total de 3.584.414 has., distribuidas en 33 áreas protegidas y cuatro especies declaradas como Monumentos Naturales: Taruca, Yaguareté, Huemul y Ballena Franca Austral. Y se encuentra en proceso la gestión para declarar un nuevo Parque Nacional (Los Venados) y una Reserva Nacional (El Nogalar de los Toldos).