(Presentado por la Lic. Ferraro en la reunion sobre cambio climatico organizado por la DR NOA, Planificacion y RRHH)

Quizás una de las claves para mitigar los efectos del cambio climático se encuentre en el patrimonio cultural, especialmente aquel inmaterial que se refiere a las prácticas más sustentables que utilizaron nuestros antepasados y aquellos actuales grupos sociales (criollos u originarios) de organización socio económica tradicional.
Por otro lado, sabemos que a lo largo de la historia la inestabilidad climática fue una constante. Sabemos, entonces, que tanto la gente como los sitios y materiales arqueológicos han estado sujetos a esta dinámica del clima tal cual lo están ahora. Por lo tanto, sabemos que no todos los vestigios del pasado se han conservado y que su supervivencia respondió a un delicado equilibrio con su micro y macroambiente. Finalmente, este clima cambiante de forma más o menos constante hace que no podamos desestimar la capacidad de resiliencia de la gente y los bienes culturales.
Por su parte, la conservación es entender y manejar el cambio. Es por ese motivo que es necesario desarrollar los mecanismos para conocer la naturaleza, escala y ritmo del potencial impacto del actual cambio climático. Se debe poder distinguir cuáles son escenarios de bajo riesgo, qué tipo de medidas pueden resultar impracticables en nuestro contexto mediato e inmediato, cuáles son aquellas que reducen la flexibilidad para la adaptación a nuevos cambios.
Actualmente nos enfrentamos a temperaturas inestables, cambios en el nivel del mar, riesgo de inundaciones y pestes. Cada uno de estos factores produce consecuencias plausibles de medir y mitigar para los recursos culturales. Para comenzar debe de existir una solidaridad entre el patrimonio tangible e intangible ya que las tecnologías tradicionales sostenibles tienen mucho que aportar a la intervención de los bienes materiales. |
ENCUENTRO - TALLER: “La Administración de Parques Nacionales y su relación con los Pueblos Originarios”
Los días 15 y 16 de Mayo de 2008 se realizó en la Biblioteca Nacional de la Ciudad de Buenos Aires,
el Encuentro – Taller Interno “La Administración de Parques Nacionales (APN) y su relación con los Pueblos Originarios”.
El objetivo propuesto desde la Dirección Nacional de Conservación de Áreas Protegidas (DNCAP) a través de su Programa Pobladores y Comunidades fue, a partir del intercambio de las experiencias que se vienen desarrollando en las Áreas Protegidas, elaborar un diagnóstico del vínculo de la APN y los Pueblos Originarios, desde la perspectiva de los escenarios y desafíos actuales, y proyectar esa relación a futuro, como marco para las prácticas colectivas del Organismo, sean éstas plasmadas tanto en acciones como en estrategias de medio y largo plazo.
Participaron aproximadamente 50 compañeros referentes de diversos sectores de la APN que en su labor diaria trabajan con los Pueblos Originarios y sus organizaciones –allí donde ellas están conformadas-, en los Parques Nacionales, en las Delegaciones Regionales y en las distintas Direcciones.
Entre la multiplicidad de los temas abordados, los de mayor significancia fueron el surgimiento y conformación de los equipos de trabajo con los Pueblos Originarios, el marco institucional y las prácticas y, especialmente, como marco a todas las problemáticas desarrolladas, el vínculo entre la APN y los Pueblos Originarios.
Resulta significativo destacar aquí, como saldo positivo del Encuentro, una práctica de trabajo en equipo en la gestión pública y en un organismo del Estado, cuyo resultado ha sido el nivel y complejidad de las discusiones que se suscitaron y el hecho de no intentar suturar ni trasladar experiencias. Quedaron expresadas varias iniciativas para continuar el camino y profundizar en los espacios propuestos de acciones futuras como: actividades de capacitación (Ej. Seminario de Sociología Rural), talleres, red de equipos de trabajo, etc. Quizás uno de los más ricos desafíos que nos dejó la actividad sea el que impregnó por esos días la Biblioteca Nacional: “poder pensar la intervención social desde nuevas miradas y praxis, y desde los propios territorios”. |
Es auspicioso comunicar la aprobación de proyectos de investigación en los que toma parte directa o indirectamente la Adaministración de Parques Nacionales. En esta oportunidad se trata del proyecto (que describimos sintéticamente a continuación), aprobado por la Secretaria de Investigacion de la Facultad de Filosofia y Letras por Resolucion 3223 (28-04-08) en el marco del Programa de Reconocimiento Institucional de Equipos de Investigación de la Facultad de Filosofía y Letras , en la categoria de reconocimiento institucional.
PATRIMONIALIZACION DEL ARTE RUPESTRE HISTORICO DE ARRIEROS
EN LA ZONA DE INFLUENCIA DEL PARQUE NACIONAL TALAMPAYA
UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES - Facultad de Filosofía y Letras Secretaría de Investigación
Programa de Reconocimiento Institucional de Equipos de Investigación de la Facultad de Filosofía y Letras TÍTULO DEL PROYECTO: Patrimonialización del arte rupestre histórico
de arrieros
en la zona de influencia
del Parque Nacional Talampaya
Carrera CIENCIAS ANTROPOLOGICAS
Cátedra SEMINARIO “Manejo de Recursos Culturales: Conservación y Desarrollo”
Resolución (CD) 2164/07. Gestión de patrimonio cultural, investigación y conservación de arte rupestre
DIRECCION DEL PROYECTO
Director: Lorena Ferraro - Administración de Parques Nacionales
Codirector: Claudio Marcelo Revuelta - Museo de Ciencias Naturales. Universidad Nacional de La Rioja
EQUIPO DE INVESTIGACIÓN
Natalia Spaggiari (Asignación de funciones en el Seminario), Liliana Ocampo (Colaboradora del Seminario), Mariana Romiti (Colaboradora del Seminario), Alberto Cimino (Colaborador del Seminario).
CONEXIÓN DEL PROYECTO CON OTROS GRUPOS DE INVESTIGACIÓN
“Patrimonio cultural y actividad turística sostenible. Bases para la elaboración de planes de manejo de recursos arqueológicos e históricos en cinco áreas protegidas de las provincias de San Juan y La Rioja ” (ANPCYT – BID 1201/OC AR PICT 12182 Directora: Diana Rolandi. Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano.
SINTESIS DEL PROYECTO PLAN DE INVESTIGACIÓN: El presente proyecto pretende dar cuenta de los procesos de patrimonialización del arte rupestre del Parque Nacional Talampaya (Sitio de Patrimonio Mundial Ischigualasto – Talampaya) por su localidad próxima: Pagancillo (Ferraro 2007). El trabajo pretende unir desde una mirada de la gestión de los recursos culturales a la arqueología del arte rupestre con la antropología de la memoria tomando un enfoque que permita sortear el obstáculo de las diferencias entre distintas orientaciones dentro de las ciencias antropológicas -y sociales en general - y entre ellas y la sociedad. La meta, entonces, es favorecer y valorar los procesos locales de identidad y hacer ciencia aplicada a la conservación y el desarrollo socioeconómico de las comunidades asociadas al patrimonio arqueológico (Ferraro 2006 a ). ESTADO ACTUAL DE CONOCIMIENTO SOBRE EL TEMA: La excepcionalidad universal de Talampaya ha sido reconocida a partir de un proceso que comenzó con la valoración local (Ferraro 2005 y 2006 b). En el continuo proceso de construcción de su identidad los pobladores de la zona de influencia (localidad de Pagancillo) van tomando algunos elementos y dejando otros de lado. Nuestro análisis inicial permite vislumbrar la apatrimonialización ( sensu Candau 2002 [ 1996 ] ) de las manifestaciones de arte rupestre histórico realizadas por sus antepasados directos y falta de una continuidad con los grupos productores del arte prehispánico, dentro de un claro proceso de larga duración (Bintliff 1991)
Eso se contradice con el valor científico que se ha otorgado recientemente a estas manifestaciones subactuales (Podestá y Rolandi 2000, 2001; Revuelta 2007a, 2007b, 2007c; Riveros y Varela 2001; Podestá et al. 2003; Rolandi et al. 2003; Ferraro et al. 2005). Los trabajos destacan la existencia de motivos atribuibles a momentos históricos (marcas de ganado, iniciales, nombres propios, etc.) realizados por los arrieros que trasladaban ganado por la región. Según las investigaciones, al igual que los pastores prehispánicos, los criollos han aprovechado algunos de los pasos cordilleranos riojanos -desde el siglo XVI hasta principios del siglo XX- para el movimiento de arreos de animales hacia Chile emulando las antiguas prácticas de tráfico andino (Callegari 1997; Revuelta 2007a, 2007b). Estos arrieros también han ejecutado petroglifos para la demarcación de sus rutas (hasta 1920 aproximadamente) que, en el Parque Provincial Ischigualasto, son coincidentes con los antiguos caminos y localizaciones rupestres de momentos prehispánicos (Podestá y Rolandi 2000, 2001; Riveros y Varela 2001; Podestá et al. 2003; Rolandi et el. 2003).
En la provincia de La Rioja se han documentado la existencia de “marcas de ganado” sobre grandes bloques en la quebrada del Río de la Peña Negra (vía natural de acceso al paso cordillerano homónimo) en la Reserva Provincial de Laguna Brava, y la Sierra de Famatina (Revuelta 2007a y 2007c). Por su parte, el Parque Nacional Talampaya posee varias representaciones que se asociarían a esta cronología y tipo de motivos.
Las prácticas de baqueanía -por parte de pastores, ganaderos y cazadores- aún persisten en los sectores cordilleranos de la provincia de San Juan (Escolar 1997) y demuestran la importancia que ha tenido y tiene la demarcación y el conocimiento del camino, puesto que es el principal referente para el uso y organización del espacio / tiempo en la actividad caravanera. Las prácticas caravaneras actuales también fueron abordadas en Bolivia a través de análisis etnoarqueológicos (Nielsen 1997 -1998) o mencionadas en otros trabajos relativos al caravaneo prehispánico (Pérez de Micou 1997), e incluso sobre arriería colonial (Sanhueza 1992).
El foco de este caso de estudio estará puesto, entonces, en este proceso ² patrimonialización-apatrimonialización ² a partir de lo que podríamos denominar como un lugar de memoria [2] ( sensu Nora 1984, 1998) y a la vez como lugar de amnesia ( sensu Candau 2002 [ 1996 ] ) constituido por los sitios arqueológicos con arte rupestre del Parque Nacional Talampaya.
Así, retomamos la idea de que los lugares de memoria pueden ser aquellos en los que el ejercicio de esta memoria se ha ido sedimentando en sucesivas capas a lo largo del tiempo hasta el punto de saturarlos de sentido, significación que proviene de la compleja relación entre sus elementos (Nora 1984). Desde este punto de vista los sitios con arte rupestre están cargados de memorias múltiples, en este caso aportadas no solo por los pobladores locales de la comunidad de Pagancillo sino también por los arqueólogos que trabajan en el lugar desde hace 40 años (Cáceres Freyre 1966, Decaro 2003, De la Fuente y Arrigoni 1975, Ferraro 2005, Giordano y Gonaldi 1991, Schobinger 1966, ver también a Revuelta 2007a, 2007b y 2007c para otros lugares de La Rioja ; y Podestá y Rolandi 2000 y 2001, Podestá et al. 2003 y Rolandi et al. 2003 para la Provincia de San Juan). En el otro extremo, los lugares de memoria de hoy pueden llegar a ser lugares de amnesia del mañana por lo que también es factible analizar en este caso la apatrimonialización de determinados elementos de los sitios a partir del marco propuesto por Candau (2002 [ 1996 ] ). OBJETIVOS E HIPOTESIS DE LA INVESTIGACION
De acuerdo con lo planteado anteriormente:
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relevar y analizar algunos de los sitios con arte rupestre del Parque Nacional Talampaya enfatizando en sus aspectos temáticos y esbozando ideas sobre su contexto funcional ( sensu Aschero 1988)
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analizar y recuperar las representaciones, valoraciones y memoria oral y social de los actores involucrados con los sitios
- utilizar dicha información de base (material e inmaterial) para la conservación y uso sustentable de los mencionados recursos culturales
METODOLOGIA
DOCUMENTACION: Tal como propone el código de ética de IFRAO (International Federation of Rock Art Organizations) en su punto 4 (2): “all recording of rock art are incomplete…” (Bednarik 2001: 189), tanto porque requiere de la multidisciplina para su abordaje como por las limitaciones propias de cada método y/o del operador.
Por su parte, varios autores dan cuenta de la existencia de sucesivos niveles en el revelamiento del arte rupestre (Swartz y Zancanella 1991; Bednarik 2001) sobre los que se han hecho algunas recomendaciones (Carta del Restauro 1987).
1. mención de la existencia del sitio con arte rupestre y su indicación en un mapa.
2. relevamiento fotográfico de los motivos rupestre. Los relevamientos fotográficos pueden hacerse con flash electrónico por las noches y da muy buen resultado, incluso permite observar detalles que son imperceptibles con luz natural (Wainwrigth 1995). La Carta del Restauro (1987) sostiene que para la documentación con objetivos de conservación se deben utilizar materiales fotográficos sensibles en espectros visibles y multiespectrales. También sostiene que deberán controlarse las condiciones de iluminación y refracciones de la luz.
3. bosquejo del sitio con la localización de los paneles y esquemas de los paneles individuales.
4. registro de la información de cada panel: cantidad, dimensión, dirección, inclinación, distancia a los otros paneles, relación con el entorno, indicación del sitio.
5. registro de cada motivo del panel sin alta tecnología: tamaño y vinculación con otros motivos. Puede incluir el reticulado grosso modo de los paneles con el que los motivos se registran con papel milimetrado. También puede incluir la proyección de diapositivas y su calcado a mano.
6. reticulado fino ( 5 cm x 5 cm ) realizando un registro en detalle en dos dimensiones.
7. calco sobre hoja transparente sobre el panel (con lo que ve el ojo desnudo).
ANALISIS: para nuestro análisis seguimos la propuesta de Aschero de 1988. El autor reconoce que “cualquier representación [plástica] se inserta en un ámbito socio-económico particular; resulta de una actividad condicionada por el medio cultural y natural y expresa algo que es propio, que pertenece a ese medio” (Aschero 1988:116). A partir de ello propone el análisis del contexto funcional de ejecución y el contexto temático de la representación.
El primero de estos contextos se refiere a aspectos: a) espaciales : la ubicación del sitio de acuerdo a las características culturales del paisaje -en términos de localización en zonas de explotación de recursos críticos, en zonas de circulación, etc.- y a sus propias características topográficas; b) temporales : al tiempo cronológico de ocupación del asentamiento y al momento del ciclo anual de actividades (estacionalidad de ocupación del sitio); c) sociales : al grupo humano o unidad social a la que estaría referida la ocupación del sitio (dentro de un sistema de asentamiento) o la ejecución de las manifestaciones plásticas; d) ergológicos: a las actividades y sus productos, que ocurren en esos sitios, incluidas las ejecuciones y sus medios físicos (recursos, procedimientos y útiles).
El segundo se refiere a aspectos a) iconográficos : referentes objetivos o imaginarios (formas naturales, geométricas o figuras imaginarias) que proveyeron elementos para la creación plástica; b) organización espacial de las representaciones en el espacio plástico : en términos de articulación, distribución y encuadre dentro del soporte y las vinculaciones que se establecen entre ellas a través de las características del diseño, las modalidades de la ejecución y los diferentes momentos de realización (relativa sincronía/diacronía en la ejecución).
Con respecto a los aspectos de memoria e historia oral se pretende llevar adelante entrevistas, encuestas, historias de vida (Guber 2001) y talleres con personas claves del proceso productivo del arreo y sus descendientes para indagar sobre la valoración y significación del arte rupestre subactual.
RESULTADOS: En un trabajo de capacitación laboral a guías locales de pagancillo se indagaron cuestiones de patrimonialización. El resultado al que arribamos fue que existe un movimiento divergente sobre un mismo espacio como lugar de memoria y también de amnesia, en un proceso de patrimonialización-apatrimonialización. Con respecto a la comunidad local observamos la apatrimonialización de las representaciones artísticas de las labores de sus predecesores (que no son seleccionadas o se prefieren olvidar) pero memoria genealógica de lo que les fue transmitido por los mayores acerca del lugar en términos del pasado remoto (definido como aquel pasado anónimo relacionado con el pasado histórico). Por lo tanto vemos este proceso como aquel que busca y fabrica huellas a partir de las cuales el grupo pueda encontrarse y que a la vez retoma una porción del discurso científico, aunque desestima otra parte.
Por lo tanto, al analizar ambas posturas, podemos decir que, en presencia de huellas profusas cada individuo o grupo puede realizar un ejercicio de patrimonialización que se vuelve una manera de darse legitimidad a sí mismo. Así, vemos como la ciencia patrimonializa las representaciones de marcas de ganado, retomando la ideología patrimonialista por su cuenta, mientras la comunidad las ignora como tales.
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